Archivo para 27 enero 2009

Blanca Azucena Cavallini Franco

Ver una entrada con nombre y apellido… no es algo muy común, pero esto tiene una razón de ser, muy importante para el autor.

La persona en la que me refiero en el título, es mi tía, la hermana de mi madre, que fue mi tutora y cuidó de mi, durante algunos años de mi vida.

Hace algunos meses, le diagnosticaron que tenia cáncer, y aunque en un principio nos chocó a todos la noticia, lo supimos llevar bien y afrontar la situación como se debe hacer en estos casos.

Se llevó a cabo el tratamiento, quimioterapias, radioterapias y todas las demás cosas que se hacen para combatir esta maldita enfermedad. Con el pasar de los días, veía como mi tía, iba perdiendo peso y cada vez se le veía mas demacrada, al punto que me disgustaba mucho verla en ese estado. Mi impotencia era grande, tener a alguien querido cerca y no poder hacer nada es el peor sentimiento que uno puede sentir.

Los días pasan, y ella sigue combatiendo su enfermedad, pero la cura puede ser tan traicionera como la misma enfermedad.
Al poco tiempo tuvimos una excelente noticia, el cáncer estaba siendo controlado, y por mi cabeza se me paso por la cabeza la imagen de mi tía, tan llena de vida, que vi por última vez, unos cuantos meses atrás y que pensé que podría volver a ver en poco tiempo.
Pero, llegaron las fiesta de navidad y año nuevo, y con ellas algo terrible, un infección. En una persona sana, esto es fácilmente controlable, pero en una persona con cáncer, puede llegar a ser mortal. Por suerte, la infección se pudo controlar, pero al no haber podido recibir el tratamiento por culpa de esta infección el cáncer avanzó y prácticamente dio fin a todas las esperanzas de vida de mi tía.

El día de hoy, en mi casa, en una reunión con toda la familia cercana (excepto mi abuela y mi tía Blanca, a las que preferimos no decir nada por ahora), se nos dio a conocer la noticia de que mi querida tía… había sido desahuciada por los médicos del hospital, y que probablemente no llegue al siguiente semestre del año.

Ver a mis primos (sus hijos de mi tía y otros primos también), mis tíos, mi madre, y demás personas llorando desconsoladamente, es algo que llena de una pena profunda, pero… yo soy un maldito cobarde, no soy capaz de soltar una puta lágrima, por la persona que cuidó de mi durante algunos años de mi vida, y mientras escribo esto, los ojos se me llenan de lágrimas, pero estas simplemente, no salen de mis ojos. Me pregunto, ¿Cómo una persona puede ser tan fría para estar como si nada hubiera pasado, para seguir parado con los brazos cruzados, mientras todos los demás están llorando?, Mi primo (hijo de mi tía Blanca), por mas que trataba de parecer fuerte, se le notaba nervioso, pero yo no. Estaba inamovible, era un puto árbol plantado en la sala de mi casa sin pronunciar una sola palabra, sin mostrar la mas mínima expresión en mi rostro, por dentro lloraba como un niño, pero por fuera, soy un cobarde al que le da miedo llorar. Porque llorar es de hombres, y aguantarse para “aparentar” ser fuerte, es de un cobarde.

Ahora, lo único que no queda es dar “calidad de vida” a mi tía Blanca en sus, posiblemente, últimos meses de vida. Debo mostrarme tranquilo frente a ella, aparentar que todo esta bien y aprovechar para darle las gracias por todo lo que me dio en su momento, antes de que sea tarde y ni siquiera poder hacer eso por ella.

Se que mis familiares van a rezar esta y todas las noches por ella, por conseguir algún milagro, pero yo no soy capaz de ello, debido a mi situación de no-creyente. Pedir cosas a un dios, en los momentos mas necesitados es algo que no se debe hacer y que no haré, así me lo pida mi madre o cualquier otra persona, ya que elevar unas palabras para un ser querido, sin saber a quien enviárselas es en vano, o al menos eso creo yo.

Se que mi tía no va a leer esto, pero se lo haré saber cuando tenga la oportunida:

Tia Blanca, muchas gracias por soportarme en esos años, se que me porté muy mal y te hacia pasar muy malos ratos cuando cuidabas de mi, pero desde el fondo de mi corazón, te doy las gracias por ese tiempo que me dedicaste y de verdad, espero que ocurra algún milagro y puedas seguir con nosotros, a nuestro lado, por un buen tiempo. Perdón y gracias. Te quiero mucho tía

PD: A las personas que puedan llegar a leer esto, solo quiero decirles que gracias por su tiempo. No hago esto en son de dar pena a nadie, ni querer parecer un “pobre niño” que esta sufriendo. Soy todo lo contrario, un cobarde y no merezco la pena de nadie.

PD2: Perdonenme, algún error ortográfico o de contexto que haya cometido, de ser así, hagamenlo saber para corregirlo.

PD3: No le deseo de verdad esto a nadie, la mejor manera de combatir el cáncer es siendo detectado a tiempo, conocen algún familiar con algún problema interno, por mas simple que este pueda ser, insistanle en que se haga un examen, es mejor prevenir que lamentar.

Gracias y hasta una nueva oportunidad, en la que espero contar alguna mejor noticia.

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